Brett Bohlinger tiene un buen trabajo, un amplio loft, un novio irresistible... La vida no podría irle mejor. O al menos eso cree. Hasta que su madre muere, dejando un testamento con una única condición.
Para recibir su herencia, Brett debe cumplir una lista de deseos que ella misma elaboró cuando solo tenía catorce años. Brett no consigue entender la decisión de su madre. Sus deseos de entonces no tienen nada que ver con los de ahora. Algunos...