El tiempo no se detiene para nadie... y madre e hija tienen una última oportunidad para sanar.
La narradora de Mi último regalo (cuyo nombre se desconoce) abandonó su hogar a los diecisiete años. Ahora, con veinticinco, trabaja y vive en uno de los barrios rojos de Tokio. Un día, su madre, una poetisa con quien tiene una relación bastante complicada y que está atravesando una dura enfermedad, le pide irse a vivir con ella por un tiempo para po...