Oliver Sacks examina la relación con la música de pacientes, gente corriente o músicos profesionales para arrojar una luz insólita sobre ese fenómeno.
Afirma Sacks que «somos una especie tan lingüística como musical», y aunque el fenómeno de la música sea complejo, también es susceptible de distorsiones y «enfermedades». Pues no sólo nos eleva a grandes alturas emocionales o actúa de acicate de la memoria, sino que puede sumirnos en la presión o...