La obra de Alcântara Machado nace y cobra sentido en São Paulo, en la década de los años veinte, una ciudad en pleno desarrollo y progreso, una metrópolis cosmopolita y multicultural donde confluían brasileños, con toda su diversidad, e inmigrantes portugueses, italianos, españoles, gallegos y japoneses. Su valor reside, justamente, en el retrato de la agitada y cambiante realidad de una ciudad en la que explora, no solo su desarrollo tecnológico...