Patrocinio Reyes, el protagonista de esta historia, era, (como se podría considerar, popularmente), un gran tipo, una gran persona: hijo, padre y hermano consagrado; a pesar del distanciamiento con su esposa, cumplido con sus responsabilidades; trabajador honesto e incansable; amante apasionado (bueno, a veces no todo es “lo habitualmente correcto”), y tenía una profunda sensibilidad social: al ser concejal de su pueblo, se había proyectado para ...