Álex ronda los cuarenta y ha dirigido películas y escrito novelas, pero nunca una novela sobre sus emociones. Quizás algo testimonial, de no ficción. Ahora entiende que tal vez debe escribir sobre su relación con Renzo, para entender qué los unió y qué los separó y, para ello, unos años después, una tarde de verano, lo visita en su pequeño departamento en el centro de Santiago. Esa tarde larga y calurosa se transformará en una noche oscura donde ...