Sarah y Patrick llevan casados 17 años y aparentemente son una pareja feliz y compenetrada. Tienen además dos hijos, Joe, un chico de 17 años, hijo sólo de Patrick y otra mujer (aunque él cree que su madre es Sarah) y una chica, Mía, de 15. Cuando Sarah pierde a su madre se sume en una profunda depresión de la que no parece capaz de salir del todo. Patrick piensa que un cambio de aires le vendría bien a toda la familia y aunque su economía está e...