La pasión de comentar libros no es más que un eco de la pasión de leer, su prolongación, un "poner en evidencia", y en común, la emoción y la interpretación espontáneas que desatan automáticamente el acontecimiento de la lectura, el "doble necesario" de todo lo que se comenta en estas páginas, la nieve que cae sobre la campana abandonada en un prado, desencantándola de su mudez, liberándole resonancias, según la bella imagen con la que Blanchot d...