En una época ensordecida con ruidos, estímulos e íconos, la poesía es uno de los actos más humildes y menos valorados. Desde aquel sólo he narrado un viento del poeta Aurelio Arturo, nuestra poesía (la de todos), ha recibido pocos llamados a la escucha como Oyente del silencio. En este poemario sapiencial el autor, lector y oyente es y será quien no tema dejar que la palabra hable a través del silencio. Paradoja fecunda como la de otros poetas mí...