No abandona las palabras, la escritura de Dogan. No deja que el olvido se instale y nos arrastra en misteriosas músicas, como canicas extrañas en la lengua española con sus lejanos ecos mediterráneos para nosotros. "Escucho mis embates", nos dice el poeta. ¿Qué nombra directa e indirectamente un poeta? Acaso no la aparente precisión de qué es un olvido o qué es una palabra. Son susurros: "Un festín de flamenco, danza, sexo y blues". La lectura de...