A lo largo de toda su vida Denis Diderot mantuvo una pasión por el teatro que lo llevó a escribir tres obras de un género nuevo que rompía con la grandilocuencia de los clásicos consagrados del siglo XVII, y también a interesarse por el mundo interior de la escena: la estructura de las salas, la formación de una nueva clase de espectadores y el oficio y la técnica del actor. La Paradoja sobre el comediante, escrito cuando el espontaneísmo, el énf...