Las estrellas nos recuerdan que, después del caos, se puede brillar.En no pocas ocasiones nos han repetido que lo que no se nombra, no existe. Y en parte es cierto, porque las palabras dan forma al mundo. Pero no siempre es así.La ausencia de palabras produce mayor sufrimiento y desasosiego, el hecho de no poder identificar un sentimiento, o el paisaje emocional de uno mismo, no hace que esa realidad desaparezca, sino que nos desborde y...