Si hacemos un esfuerzo reduccionista y pensamos que todo el mundo y sus sucesos no son otra cosa que la calle que contemplamos desde nuestra ventana podr237amos hacernos una pregunta 191Lo que vemos y juzgamoslibremente desde la ventana que tan confortablementenos hallamos ha sido escogida por nosotros o inducidos a asomarnos por ese huerco Tal vez la respuesta a esta pregunta sea la aspiraci243n que estas reflexiones tienenltltCon pocas palabras...