Cuba y Espa241a son sin lugar a dudas dos pa237ses que se quieren a s237 mismos y que tambi233n se aman entre s237 Sin recurrir a los manidos t243picos de que ambos mantienen un mismo idioma y una id233ntica cultura hemos de incidir en el peso de las corrientes migratorias para intentar comprender esa impronta perdurable que hemos sellado en el t237tulo de este libro y que constatamos los historiadores a lo largo del tiempo entre ambas orillas de...