El destino me hab237a puesto una prueba mortal a cambio de llevarse al inocente ni241o que a250n viv237a en m237
Luchaba por olvidar los terribles acontecimientos que llevaron a rebelarme contra la cruda realidad de hacerme adulto
Pero cuando me di cuenta ya era demasiado tarde
Aquel c225lido y tierno coraz243n se hab237a convertido en duro como la piedra...