Luis Aguilar desde el primer poema nos introduce sin compasion en la atmosfera amenazante en el horror social de los tiempos de la ultima gran plaga La decada de los 80 con su brillo postpsicodelico y su desaliento predark se venia montando en las cabezas adolescentes y nosotros protagonistas y testigos de la fiesta apenas inadaptados apenas explorando las fronteras de la sexualidad ya habiamos escuchado hablar del amor libre Eramos felices bello...