La familia Oprea siempre lidi243 sin tregua con la muerte y con los hijos del que no muere Mientras que las mellizas Ruxandra y Crina Matei crec237an en un mundo que se ba241aba en sangre una sangre que proporcionaba longevidad a quienes se nutr237an sin ning250n escr250pulo de ella La oscuridad los miraba a todos desde cristales mojados pero aunque nadie quiere cruzar al otro lado la puerta siempre est225 abierta y hay quien entra y sale por ell...