A principios del siglo pasado las autoridades de la Iglesia controlaban la vida del cementerio del pueblo presumian de administrar el tributo a la muerte y ademas proporcionaban a sus empleados todos los adminiculos que entendian necesarios para el cumplimiento del deber Amen de las palas y del atuendo de fajina solian entregar un enorme libro de folios para que el enterrador estampara en el los apuntes de cada jornada de trabajo Con el paso del ...