Nadie llamó ni abrió la puerta al apodado el Monstruo, pero se adentró en la familia. Quiso arrasar con todo, pero con las ganas de vivir, sentir, amar y soñar continuaron en primera línea de combate, con su mirada y sonrisa siempre adelante. Es cierto que se llevó su cuerpo, pero no pudo con todo lo que conformaba su persona. Su corazón y su alma siguen estando con nosotros a cada paso.Con eso no pudo.Ante ti, ...