Una tediosa tarde de sábado, Clemente Domínguez, profesor de Química en un instituto de enseñanza secundaria, se encuentra corrigiendo exámenes. A mediodía, ha mantenido una conversación por chat con Marina Martínez, y el recuerdo de dicha conversación junto con el del encontronazo con un capillo de la mafia subliteraria provinciana le impiden concentrarse en tan digna tarea. La imaginación se le ...