El no siempre ben233volo doctor Conejo y el groseramente arisco profesor Peluquero son
personalidades imbricadas en un solo ser del que brotan de manera natural portentosas
facultades evaluadoras de la actividad investigadora del profesorado universitario
Capacidades tan claras que incluso pueden aplicarse sin rubor alguno a 233l mismo as237 como
derramarse generosamente en su entorno m225s inmediato
Su sobresaliente inteligencia innata dilatada ...