Cada palabra de los diez cuentos que conforman El guardi225n de la monta241a tiene un sabor a reflexi243n a belleza y a prop243sito Los relatos se degustan como un buen banquete cuyos bocados equilibran sus perfumes entre dulces amargos 225cidos y de pronto hasta picantes En cada cuento Alberto Revilla nos pone en los zapatos 161o las patas de personajes que reflejan m250ltiples aspectos de nuestra propia condici243n la humana la animal la esenc...