El tenista mexicano Mario Cangrejo acaba de ganar el torneo de Wimbledon pero no puede disfrutar de su triunfo por la preocupaci243n que le producen sus sospechas de que alguien est225 conspirando para robarle la Copa reci233n conquistada Para evitarlo decide contratar a Samuel Escobar un representante deportivo de medio pelo a quien le cuesta comprender las razones por las que una figura del deporte de talla mundial requiere de sus servicios Un ...