No asombra que Ingeborg Bachmann sea un alma afiliada de este libro que gira sobre un sol simulacro que se siente alimento Escrito con nubes cortezas y felizmente hilado sin la carga de un yo aterrizado sino mutante e inquietante que respira en cada instante de nuevo El libro mismo aprende a respirar queriendose sumergir en lo mas profundo y lo logra de las paginas que se auscultan a si mismas En dentro de este libro criatura de figuras alquimic...