Ya sea con un coraz243n roto la muerte de una persona querida una enfermedad contagiosa todos nos hemos encontrado cara a cara con la soledad que ir243nicamente fue nuestra perenne compa241237a en esos momentos Es una realidad que no podemos huir de ella Se encuentra en la copa de los 225rboles que se balancean en un parque desierto en los ojos de la cajera del supermercado y en tu propia sombra cuando a media tarde revisas tu galer237a en busca ...