La sombra del Supremo se adentra en la 250nica posibilidad que Occidente no puede concebir que el enga241o provenga de Dios No ya del artero Enemigo que tras la ca237da de Lucifer campa por la tierra tendiendo sus lazos tampoco del azar o la necesidad barajados por la oscura materia ni siquiera de la naturaleza oculta tras los fen243menos sino directa y llanamente de la voluntad original del 250nico y omnipotente Hacedor As237 como el Excelso qui...