En este segundo poemario Luc237a Le243n abre otra puerta m225s profunda si cabe de su intimidad para conducirnos de manera bella y apacible a trav233s de los m250ltiples estratos del tiempo la implacable condici243n del insomne el dolor de las p233rdidas o la percepci243n y la escucha de la naturaleza a trav233s de la contemplaci243n ampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspampnbspSi en su anterior poemario Las cimas ...