Tres d233cadas han transcurrido desde que el pastor del Alba pis243 las inescrutables tierras de Lucero del Alba El miedo el rencor y la obsesi243n se han encargado de custodiar las almas de los ahora habitantes de La Se241ora Latente y desde aquel entonces ninguno de ellos se par243 a meditar en el posible regreso de Lord Bethuz salvo por los pobres desgraciados que alguna vez tuvieron la osad237a de humillarlo Pesadillas visiones apariciones...