Un silbo cruza las palabras para darles enjundia las anima con su verdad invulnerable Es la canci243n de los seres que habitan este sue241o de todos cuantos viven en la verdad Su ritmo es el ritmo de las charcas de los r237os y de los lagos El silencio se acumula ahora entre las brozas Luego sube con sus brazos y se convierte en m250sica la m250sica de este bosque aquella por la que un d237a lo sagrado ser225 el retorno la inexorable vuelta hacia...