A diario no son los dioses en quienes m225s depositamos nuestra fe sino en la palabra Decimos y escribimos de prisa sin conciencia de la confianza puesta en que nuestro oyente o lector nos entender225 Pocos nos vemos obligados a crear diferentes oraciones para comunicar lo mismo puesto que la desenvoltura del tiempo nos aleja de espacios en los que meditar acerca de lo que hemos creado para transmitir nuestro mundo al otro haci233ndonos part237ci...