Ocho m237seros y deleznables segundos
Se tardaba m225s en apretar un gatillo y que la providencia decidiera si deb237a acertar o no la bala Pero no hab237a disparo ni ruido solo ese tiempo un instante La 250nica proporci243n que conoc237a la muerte
Ocho m237seros y deleznables segundos y una de las dos morir237a
Ojal225 me hubiesen enterrado antes de abrir aquella carta
Una novela de amor y de muerte los filos opuestos de la espada que consume l...