La vida de la princesa Isabel de Hungr237a se asemeja en su primera parte a un cuento de hadas En la segunda deber225 enfrentarse a la adversidad Pero en una y en otra dio muestras de su bondad nobleza y generosidad Nunca se conform243 con dar a Dios y a los dem225s un pedazo de su esencia sino que se entreg243 ella misma por entero...