Mario Benedetti (Paso de los Toros, 1920- Montevideo, 2009) escribe sin comas, no las necesita. Todos los sueños y los sacrificios laborales y las horas rutinarias de la vida en una oficina se convierten en poesía. Y el sueldo, y el aguinaldo, y la cuenta corriente, y los hijos del jefe, y la vida del jefe y las vacaciones son objeto de poemas sencillos, aéreos, llenos de pequeñas verdades luminosas. Porque Benedetti tiene un talento especial par...