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Poesía completa

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178359
En la obra de Alfredo R. Placencia la relación del ser humano con dios adquiere matices de afección y desafío: sacerdote y poeta, a quien José Emilio Pacheco ha valorado como nuestro mejor poeta católico" la reunión de la obra poética completa constituye un testamento literario en el que la palabra se hace veraz, ardiente, viva sus versos tienen el secreto de la inmortalidad nacieron en el corazón, se nutrieron de ensueños y forjaron su poder en el yunque milagroso del dolor.

Atributos LU

TítuloPoesía completa
AutorAlfredo R. Placencia
Tabla de Contenido

Sumario     
Prólogo. Para una resurrección de Alfredo R. Placencia, por Ernesto Flores

El libro de dios [1924]
El libro de Dios
El dueño del libro
El divino disfraz
Lucha divina
Ciego Dios
Miserere
La llamada de Cristo
Los gritos de las cosas
La vuelta

La paz
I. Dejad que cante la cautiva, libre
II. ¿Dónde bebió el Amor esa pujanza                 
III. ¡Oh! Dejadla. Que cante la cautiva             

La Lamparita         
I. He dejado apagarse tu Lamparita     
II. Eres niño chiquito. Se me figura

Abre bien las compuertas

El Cristo de Temaca
I. Hay en la peña de Temaca un Cristo
II. Mira al norte la peña en que hemos visto
III. ¡Oh mi roca ... !
La cruz de Cristo
Mi Cristo de cobre

Bienvenida sea
I. ¿Eres tú la Sunamitis pura y blanca?
II. La tibia luz de la luna
III. Verán los siglos un drama
IV. ¿Eres tú la Sunamitis, cuyo dulce imperio abarca?

Lo que hace la limpia

Pasionaria
I. Ábreme, tengo frío
II. No, yo no sé soñar; eso es mentira     
III. Abreme y cantaremos, celebrando     
IV. ¡Oh ... qué mal tan profundo y tan extraño
V. Aquí sigo, Señora, a tus umbrales

Capellán de la Virgen

Epitalámica
I. Por senderos de juicio y de justicia
II. Mientras da la mandrágora su aroma
III. Cuentan que está en el corazón
IV. Por senderos de juicio y de justicia

El primer signo         

La divina respuesta         
I. Abagar, rey toparca
II. ¡Oh ... ! Bienaventurado

La doble sillería Llena de gracia

Que yo muera temblando
I. Llena de gracia iba la descuidada Eva     
II. Siguiéronse los años a los años y, un día     

¡Qué cosas ... !
Soy una de ésas
Ten piedad ...
San Pedro bendito

Las dos cosas que quiero Vida de Víctor
I. Es la vida de Víctor sobre la tierra
II. Con razón, todavía dentro del cuerpo     
III. No la vid brota el vino, sino la fuente

La muerte de Malaquías         

Dolorosa         
I. Señora clementísima
II. ¡Qué tormentos los suyos ... !
III.Jesús, bendito fruto
IV. Dura pena en los senos
V. ¡Oh Madre egregia! Cuando

El paso del dolor [1924]
El paso del dolor

Autónoma     
I. "Ése que clama es el dolor ... "
II. Está bien

La dueña de las rimas
I. La madre octogenaria del convento     
II. Demacrada, a la puerta del convento         
III. Supe yo que la madre estaba enferma         
IV. Me conmovió la lástima     
V. La madre octogenaria     

El paso del dolor. Primera parte

Los muertos encerrados     
I. Apretáronse los clavos     
II. Catorce años han corrido

La caña quebrada
Llamada a los poetas La tumba muda
La guitarra griega
Mis versos de hoy
Las manos cerradas
A ver qué queda
El gran beso de Dios El clavo
El granado
Llora, bendice, besa. Veintisiete años
 
Tibia sombra impalpable
Las urnas     
Pálida enferma mía     
El paso del dolor. Segunda parte Puesta del sol
La segunda llamada
El telegrama  
La cuesta de Temaca
Madre ida
El amor grande
Última estrella

La casa maldita
I. Partir es lo mejor; ¿a qué me quedo ... ?
II. Desde aquel día en que caíste muerta
III. ¿Arcano o maldición? ¿ Cómo se acierta ... ?

Mi gran frío
Tus reliquias     
La tumba viva     
El dolor heredado
Ajena a todo
Lejana
Vida nueva
La concha quebrada
Acción de gracias

Del cuartel y del claustro [1924J

El ajenjo se tira     
De sor Eulalia     
La sombra del soldado La voz de las montañas
Juntando gritos         
Va Chilapa rezando         
¡Blanca muertita mía!     
Volveré         
El falso grito
El retorno frustrado
El pobre manco
La muerte del soldado
En ropa blanca
El cráneo roto
La lágrima caída
Mi última pena suma

Las cosas de los soldados
Montañas de Jerez
I. Amaneció jerez lleno de sangre     
II. Nadie jamás os huelle
III. Montañas de jerez: yo no os maldije     
IIV. ¡Montañas de jerez, tristes montañas     
    
El buen Bartolo Enterradores.
Las palas     
De viaje     
Con un poco de olvido

i El vino de las cumbres [Póstumo, I959]

El vino de las cumbres

La peña de Temaca
I. Mi peña está ceñida
II. Roca en eterna floración, contesta
III. Feliz el que contrito        
IV. ¡Oh ... ! ¡Bienaventurado el que ha sentido ... !
V. También mi peña es joven

Adiós Temaca . Urnbra victi (I)

A las puertas de Antonio
I. Un pequeño era Antonio y era yo otro pequeño
II. Antonio acolitaba en el tiempo que digo
III. Antonio, grande amigo
 
La última prueba
Confidencia
Vienes como lo pienso

Tú eres aún pequeño
I. Solfea, niño amigo, es tu Eslava, solfea
II. Tú y yo somos hermanos. Aunque esté encanecido
 
El dolor de retorno
Cuatro de enero
De eso me estoy muriendo
Lo que dicen mis amigos
Viuda y no viuda     

I. Tanto se dijo y fue tan comentado  
II. Un día ... ¡digo mal! ¿Serlo podría     
III. Tendida está en el valle y en la loma
IV. Acabada la luz, si no el trabajo
V. ¡ Todo en amor se envuelve! Las cabañas
VI. Y ¿quién es Nicanor? Es un labriego
VII. ¡Dorotea es ya otra! ¿Desde cuándo?
VIII. Nicanor ha cambiado     

En qué paró el Soprano     
I. Así me habló mi madre en un tiempo lejano     
II. Y "[Es artista!" dijeron los que tocar me oían             
III. Y vínome un día la idea desastrada        
IV. Vino un músico, un día, de cabello entrecano         
V. Hoy la caja está sola con soledad que mata
VI. Vais la merced a hacerme de buscar a ese artista
VII. Todo estoy conturbado. La solemne pavura         
VIII. Señora: tú me hablas ... Ha sonado la hora     

La voz del paria El vino inútil. El éxodo
I. El mal aventurero
II. La gente buena
III. El buen dulcero

Escapada     
Por lo que quiero irme La fatiga de las puertas
Hachea     
El hombre enemigo
Tebaida     

La franca inmensidad [Póstumo, 1959]

La franca inmensidad
Viendo a la inmensidad
Cumbre     
El descubrimiento de san Francisco Ad altare
 
La nueva Ilíada
I. Diré adiós sin quejarme, cuando ciegue  
II. Cuando estaba cegando y se diría
III. De la luz del gran ciego de la Ilíada

Mene!ik, e! buen perro
I. Último yerro
II. Lo que yo pienso
III. Nunca dejes la casa
IV. Bordón del ciego
V. Mi pena es por el perro
VI. Los dos a misa
VII. El ciego de mi tierra
VIII. El ciego Fernando
IX. Mi violín de cedro
X. Los ciegos billeteros
XI. Lo que también pienso
XII. ¿ No sabes que te amo?
XIII. El perro en la horca E

El gran perro de bronce
El perro de! Sena

Meritísimos perros
I. Desde que no soy nadie
II. No olvidaré a Sultán, can fidelísimo     

Los nueve capellanes
Hermanos capellanes
Los capellanes rezan y ríen los monagos
Una ventaja
Beatitud
La gente injusta
Callada
El salto de Temaca
El mal turiferario
La enmienda
Acostarse en el mar
Desde la cárcel
La oración del aeda

Gotas de sangre
I. Ni cenizas ... ni nada
II. Yo vi la palidez de su semblante
III. ¿Por qué tienen mis cuerdas estrofas?
IV. Estoy descalzo y desnudo
V. ¡Cuán tristes se apagan allá en el ocaso         
VI. Memoria de mi padre
VII. Dadme a beber dolor los que aprendisteis         
VIII. ¿ Quién recoge los gritos ... ?             
IX. Hay en el panteón chispas de fuego         
X. Cuando se apagan allá en el ocaso     
XI. Recuerdo que una vez, cuando vivía
XII. Yo no sé de dónde vengo

Versos de sangre
Me habla la eternidad

El padre luis [Póstumo, 1959]

El padre Luis     
Cómo era el padre Luis
Lo que un muerto se ama
Ellego     
Tenía una campana

La escuela de los viejos
I. Terminaron los niños las labores del día
II. Guardó el padre las llaves

Albura     
El miedo a los caballos
El vértigo     
Padre Luis, no te mueras
¿ Quién apaga el amor. .. ?
Cura mi mal
Lo de "Teresa"

Viernes Santo
I. Es Viernes Santo     
II. Ha desleído el día         
III. Han llamado a la puerta
IV. Fue quien llamó el apóstol párroco de Tequila         
V. El padre Luis, que mira con sus ojos de santo     

La señora Vicenta
I. Cuentan las tradiciones
II. La señora Vicenta     
III. La señora Vicenta     

La primera siesta
I. No hay clases ahora         
II. El buen padre Luis     
III. Está el campanario que se desbarata

Cargando un muerto
I. El padre Luis ha muerto, y es necesario
II. Traigo hinchados los hombros, cargando al muerto
 
Nuestro último viaje
El pedazo de vía
Orillado al escarpe
No mires mis yerros  

25 de agosto

Almas enfermas
I. Ven conmigo a la sombra
II. ¡Canto a veces y qué! ¿Nomás por eso?
III. ¿Será vida esta vida     ?             
IV. ¿Quién puso de las almas en el fondo?
V. Tiende la vista y ve. Por el camino
VI. ¿ Qué hace ese hogar tan pobre y tan vacío ... ?
VII. Tú tienes compasión de los que sufren

El amor de los muertos
Aguarda a la puerta
Ciego     

Deprequemos a Dios
I. Padre Luis: has logrado
II. Yo soy un pordiosero. Veme aquí en tu presencia
III. Padre Luis: he acabado     

Profetiza         
I. Vuestro cantar es justo, ya que apenas
II. No es vuestro único lauro el de la ciencia  
III. Yo vi a la iniquidad abrirse el pecho     
IV. Venturosa niñez, que al genio sigues
    
La lección de la sombra
I. ¿ Qué más es necesario ... ?
II. Niñez, ave de luz, ave viajera
III. Yo sueño con la luz de la alborada  
IV. Murió en la sombra el último celaje
         
El niño pobre             
I. ¡No! Nada tengo yo     Mi alma de niño
II. Sigue yendo a la Escuela, sigue yendo
    
Justo y poeta     
I. Atardece, ¿no miras? Ten el estro encendido
II. Si una ofensa te hicieron, no recuerdes la ofensa
III. Atardece. ¿No miras? ¡Se ha amortajado el campo ... !

El penacho de luces . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
 
Varones claros [Póstumo, 1959]

Escribo ... Demóstenes
Zorrilla de San Martín Sueños de Urbina
El loco de Génova
La enferma de los sueños. El león del Sur
El sol de Padilla . Nochixtlán
Tú eres gran varón claro El padre Vicente
El peor de la mesa
El dedo del cíclope

Mi vocación de tísico
I. Vengo de Yanquilandia y ando aquí como ando
II. El padre de los pobres    
    
III. ¡Oh Dios! Que así consternas     
Oremos
Oremos
Oremos

El padre Feliciano
La piedad de fray Pedro
De tres amigos que tema
El padre Maldonado

México     
I. Ven, vive aquí donde calcina y tuesta     
II. Ven, vive aquí donde los vientos dejan         
III. Ven, ¡oh ilustre viajero!, tu cabaña

El mesón de la Virgen
I. Entremos, como tú quieras, por esa vía
II. Mesón de la Virgen, pardo mesón caído         
III. Ya viste cómo he sacado las cosas viejas     
    
Muros viejos

De la casa de Helcías
I. Pienso que soy pariente del bardo hijo de Helcías
II. Encendióse la lucha, formidable y tremenda    
III. ¡Señor, Príncipe Grande! ... Viendo estás el gran luto
IV. Pienso que soy pariente de! varón Jeremías

In Fide et Lenitate

Pharmaceutria
I. Cantaremos la musa
II. La helada sombra de la noche apenas

Tumbas y estrellas [póstumo, I959]

Las estrellas
Las avispas.
Mis tristezas
¡Alto ... !

A mi hermana
I. Estás enferma, pobre hermana mía     
II. Al pensar que la tumba poco a poco     

Enterradores
Escarban, escarban
El cementerio de Temaca
Soy un gran buscador

Los huesos perdidos
I. Y. .. ¡qué juro!
II. SU caso triste, original y grave     
III. Anda lejos la guerra    
IV. Está enfermo Vicente. Daño grave         
V. Habló también al cavador; le dijo     
VI. Está enfermo Vicente
VII. Por tinieblas análogas ceñidos

Hojas y hiedras
La humildad
Bolaños
Ceniza
Adán y Eva     
La llorona     
A Jesús crucificado

Meditación
I. ¿ Que porque soy muy joven tardan mucho     ?
II. ¡ Oh ... ! ¡si ese instante por mi bien llegara     !
La tumba del gobierno En un sepulcro .

No lo creo .... Sobre una tumba
I. Yo que llevo en los pies manchas de sangre
II. Estaba la extensión del horizonte         
III. Llora la luz muriente de la tarde     
IV. Mas ya es fuerza dejar el camposanto     
V. Adiós, Ruperto, nunca ha de olvidarte         

La oración de la patria [Póstumo, 1959]

El milagro del martes
I. Soy Juan Diego, el mimado de la Virgen María
II. Nuestro himeneo fue en martes. Y que diga la gente
III. Dejadme a solas. Quiero con los ojos cerrados

Mi Cristo
La lira colgada. Gritando a Cristo
Jerusalén     
Himno indiano
No volváis a temblar
Los amores que gritan
Pésame
Los miserables
La silla negra
Canción de esperanza
Regreso
Vaticinando
Los organillos
Soñadores
Ni por eso, Señor Despedida
Montañas patrias
Sé así  
Las dos estrofas
Las dos locuras
Su sombra
Campanero Amipiano
El cercador
Mi sed

Mi padre
I. ¿ Que en gran pobreza he nacido ... ?
II. A pesar de mi pobreza

Contraste

Diagnóstico
I. ¡Qué enfermedad aquella! Se diría     
II. Viví de sueños en la edad primera

La tumba sacudida
Un soneto
 
Bienaventuranzas [Póstumo, 2001]

Gethsemani
Yo te saludo
La felicidad
Mi casera
Veintisiete años (2)
Non omnibus omnia
El dolor
Blanca
Salgamos
Adiós

Sueños y sueños
I. Soñábais, nada más
II. Me provoca a la risa vuestro encono     

Réquiem  
Refugium peccatorum
Te sigo amando
Umbra victi (2)
La hora del poeta
Los lloros juntos
Viejecito Abundio
Pésame a la Santísima Virgen
Ágabus     
Impresiones de la lectura de Llama de Amor Viva
El amor de los muertos
Canción de esperanza
Regreso     

El desastre del nido
I. Señor: yo sé que el norteamericano
II. Yo no sé en qué castigo habrás pensado
Gozo El reino
La maldición del agua
Bienaventuranzas

TipoLibro
ISXN9786071606242
Año de Edición2011
Núm. Páginas644
Peso (Físico)700
Tamaño (Físico)14.5 x 23 cm

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