Es esta la historia de una familia antioqueña con toda la gama de especímenes, de todos los tamaños y colores, durante las décadas de 1980 y 1990. Esta “matracalada” está pues compuesta por seres de diversa índole, teniendo como común denominador una ambición desmedida por el dinero, especialmente por la fortuna que logró consolidar el padre en una empresa cervecera. Allí caben la hija abnegada y la bruja a la vez, la mandamás, la loca, la frígid...