El Derecho procesal penal viene experimentando, en estos últimos años, intensas reformas. Estas modificaciones -que no se limitan a los órganos del proceso sino que involucran, además, sus principales directrices- se orientan a un mismo fin: la obtención de una justicia penal más eficaz. Por cierto que, en algunos modelos legislativos, poco importa que, para el logro de tal cometido, deba pagarse un alto precio, que se traduce en una constante de...