Los libros de texto deben funcionar como un filtro intelectual riguroso que, lejos de la premura irreflexiva, logre decantar los vertiginosos avances científicos para integrarlos con las bases fundamentales del saber médico. En este contexto, las neurociencias y la salud mental se han erigido como una prioridad absoluta y transversal. Ya no son dominio exclusivo del especialista, sino campos esenciales para estudiantes de 1010, enfermería, psicol...