"Escribo poco y mal. Asmático y tartamudo, soy la metamorfosis de lo mismo y estoy hasta la tusa de los premios. Preferible callar. Pero cómo callar si el oleaje no te deja. Más claro, no soy poeta de papel, ni de papiro hubiera sido. De oreja soy y escribo como hablo. Me cuesta hablar. Me demoro y ése se mi juego, parpadeo con la voz; no todos los fonemas me son propicios y desde hace diez años ahí ando con mi fibrosis pulmonar hasta encima de l...