Nada recuerdo yo con tanto gusto como las temporadas que he pasado en Villabermeja y los coloquios que alli he tenido con don Juan Fresco mi querido tocayo No habia asunto sobre el que no hablasemos dilucidandole hasta donde nuestro saber y nuestra inteligencia alcanzaban Y cuando no estabamos de acuerdo nos alegrabamos en vez de sentirlo porque entonces nuestra conversacion con el apacible discutir tomaba dulce y acalorada viveza...