Las horas que me quedan por bailar es un recordatorio
de que todo es efimero y por ello hay que disfrutar de lo
que acontece a cada segundo es tambien un descuento
en la vida de quien ya no espera grandes acontecimientos
y acepta el devenir del tiempo Este libro no tiene mas
pretension que la de mostrarme honesta conmigo
misma se por experiencia lo grato que resulta sentirse
identificado y acompanado cuando nos reconocemos en
otro...