El mundo se ha acostumbrado a la aparición súbita, recurrente, dolorosa de las crisis financieras. Al finalizar la primera década del siglo XXI, por ejemplo, las finanzas internacionales están resintiendo un severo golpe, cuyo origen fue el escaso control que el sistema financiero en Estados Unidos tuvo sobre sí mismo. Esta y otras conmociones en la economía global repercuten especialmente en los países menos desarrollados, que carecen de institu...