Las bibliotecas infantiles empezaron a desarrollarse a mediados del siglo xx. Respondieron entonces a una cada vez más clara consideración de la infancia tomo etapa autónoma y fundamental, que se alejaba de la idea del niño como un ser de tránsito hacia el individuo pleno, el adulto. Los niños empezaron a ser vistos como individuos íntegros con necesidades concretas; se comenzó a valorar la literatura para niños y se desarrollaron bibliotecas o e...