En el manto de calma nocturno que conocemos como “sueño”, un universo abismal aguarda. Randolph Carter es testigo de ello. Su nombre, casi prohibido. Y debe serlo, porque un hombre no debería atreverse a cruzar en sueños el umbral donde la realidad se desdibuja y se desvanece. En esta antología, el lector se sumergirá en todos los viajes que ese mortal temerario emprendió a través de las tierras del sueño, los reinos de fantasía y las pesadillas ...