En el 2009 decidí escribir un texto sobre la muerte. Una suerte de poema dramático sobre la fatalidad. Ya había sacado a la luz un trabajo sobre la tragedia griega en el cine y había montado una Electm con reparto internacional. Impulsado por el Réquiem del compositor caleño Antonio María Valencia le puse punto final a la obra en pocos días. Luego la presenté a un concurso de creación de la Academia Superior de Artes de Bogotá (ASAB) y fui premia...