Creen que pueden controlarme. Creen que pueden utilizarme. Pero no tienen ni idea de lo que han despertado.Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres dirigen el cotarro y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento...