A mediados de 1949 Wittgenstein pasó una temporada en Ithaca, donde Norman Malcolm reavivó su interés por G. E. Moore y su obra En defensa del sentido común, en la que afirmaba que el sentido común permite saber con certeza que ciertas cosas son verdaderas. Hacía tiempo que Wittgenstein se interesaba por este ensayo, y su lectura le motivó a revisarlo y escribir sobre este tipo de cuestiones.
El presente libro contiene todas las reflexiones que ...