A pesar de que los hombres no paran de quejarse de la brevedad de la vida, son ellos solos los verdaderos culpables de acortarla con su desidia y sus vicios. Desperdiciamos el tiempo y no lo consideramos el bien mayor y único. El tiempo de la vida es bastante si se sabe aprovechar. «No tenemos tiempo escaso, sino que perdemos mucho». La solución no será ni la hiperactividad, ni la holganza, porque los muy ocupados, pendientes siempre del mañana, ...