En 2015, el papa Francisco dirigió al mundo una exhortación de gran valor espiritual, ético y político, la encíclica Laudato si’, una «reflexión al mismo tiempo alegre y dramática» sobre el grave deterioro ambiental de nuestro planeta, sobre el despilfarro de recursos naturales y humanos provocado por sistemas económicos y políticos escandalosamente injustos e irresponsables. Asimismo, la encíclica era una invitación franciscana a «reconectarnos»...