Tierras Sagradas nos muestra una poética que respira con los árboles y envejece con las montañas. En vez de mirar desde afuera, con exotismo, se viste con la piel de la naturaleza, organiza el mundo a su alrededor y se identifica como su madre. Bajo su pulso late una voz de la tierra, del agua, del viento. Esta voz intenta prevenir una demolición de la naturaleza. Es también una voz originaria, que escribe sobre la cosmovisión y las tradiciones d...