Trabajo al día está escrito desde el cuerpo cansado que habita el epicentro de la explotación contemporánea: la producción de mercancías, el algoritmo que incrementa de la nada el valor de lo intangible, la tierra depredada, los cientos de documentos notariados y la deuda impagable como único horizonte de futuro y de eternidad. Los poemas de Angye Gaona no se resisten ante el sistema que nos chupa la existencia, no denuncian, parecieran decir-n...